lunes, 30 de noviembre de 2009

10 máximas para vivir

El juego de la vida es un continuo dar y recibir. Por eso me he animado a compartir contigo, lo que en mi experiencia son las 10 máximas para vivir, las cuales fueron hechas pensando en que pudieran servirle a alguien que deseo que algún día llegue a mi vida, pero mientras tanto aquí están para ti.

1.- Cada mañana al abrir los ojos antes de levantarte apresurado de la cama sonríe y escucha con atención los latidos de tu corazón. Percátate de que estás vivo y deséate un excelente día.

2.-Durante el día si algún obstáculo se interpone en tu camino; detente y piensa que nada es definitivo, que las cosas pueden siempre mejorar.

3.- Cuando una situación te asuste o un problema te parezca muy grande, concéntrate en encontrar en ella, al menos 5 cosas buenas. Todas las situaciones por problemáticas que te parezcan tienen algo bueno. Te sorprenderás como "el gran problema" comienza a resolverse o no es tan grande como pensabas.

4.- No te permitas pasar más de un día sin sonreír y decir o pensar algo bueno por alguien.

5.- Mantente vigilante, siempre pendiente de tus pensamientos. Cuando te encuentres pensando cosas desagradables sobre ti mismo, alguien más o sobre alguna situación, haz un alto, rompe con esa cadena de pensamientos y sustitúyelos por pensamientos agradable con referencia a ello.

6.- Abre bien los ojos, aprecia en los pequeños detalles los grandes regalos que te brinda la naturaleza como: un amanecer, el cielo, un pájaro volando la sonrisa de una persona, etc.

7.- Cree en tus sueños; todo lo que sueñas puede ser posible.

8.- No importa que tanto trabajo u ocupaciones tengas, al menos una vez al día consiéntete y ocúpate de ti.

9.- Cultiva las amistades que te hagan crecer, de las cuales aprendas y te hagan sentir bien. Mantente alejado de personas quejumbrosas y adictas a la crítica.

10.- Trata de vivir sin apegos.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Intimidades de Shakespeare y Víctor Hugo

Ayer fui al Cinépolis de la Diana, fue una decisión de último momento, había tenido un día pesado en el trabajo y la pantalla del cine tiene en mí el mágico efecto de aquietar cualquier pensamiento repetitivo por agobiante que éste sea. No consulté por Internet la cartelera, pensaba dejar al azar esa decisión.

Al llegar me sorprendió ver cámaras, modelos, actores y una alfombra roja que cubría la entrada del complejo cinematográfico. Ya luego entendí guiada por carteles que se trataba del Festival de Cine Español. Caminé por en medio del gran tapete y me refugié en la esquina en donde estaban exhibidas las reseñas de las películas que no formaban parte de la muestra. Luna Nueva… “no me agradan los vampiros”; Milagros prohibidos… La última función había sido a las 18:40 y ya eran casi las 8:00 p.m.; Intimidades de Shakespeare y Víctor Hugo… La reseña aclaraba que la historia no se refería ni al escritor británico ni al francés, sino a la vida de un hombre que vivió durante ocho años en una casa de huéspedes ubicada en la esquina de las calles Víctor Hugo y Shakespeare en la Colonía Anzures de la Ciudad de México. Me gusta, me dije; desde hace dos años paso más de ocho horas al día en la Colonia Anzures, muy cerca de esa casa, que con toda seguridad he visto sin imaginar entonces que hace 20 años vivió ahí un artista angustiado.

La cinta se desarrolla prácticamente en el interior de la casa y una que otra toma en exteriores.

El documental cuenta la historia de un hombre poseedor de un talento indiscutible, tanto para la música, las letras y la pintura, dueño de una personalidad atormentada que lo lleva a la muerte y posteriormente a ser el principal sospechoso (tanto por la policía como por su casera) de los asesinatos seriales a mujeres, ocurridos hace no mucho tiempo en la Ciudad de México.

Rosa Carvajal, propietaria de la casa y abuela de la cineasta, la mujer encargada del aseo, vecinos y algunas personas que fueron huéspedes aportan datos interesantes al primer largometraje de Yulene Olaizola.

Intimidades de Shakespeare y Víctor Hugo nació como un ejercicio escolar y ya ha participado en más de 40 festivales cinematográficos de 25 países del mundo, donde ha cosechado más de 30 reconocimientos.

Documentales como Mi vida dentro de Lucia Gaja e Intimidades de Shakespeare y Víctor Hugo de Yulene Olaizola nos hablan de un cine mexicano que cuenta historias con inteligencia y sensibilidad.

El objetivo de la cinta según palabras de su directora es que a través de esta anécdota, reflexionemos sobre las cosas que compartimos todos los seres humanos y que nos permiten relacionarnos, odiarnos, amarnos o incluso matarnos.

Los invito a ver este largometraje y háganlo pronto porque este tipo de cine lamentablemente dura poco tiempo en las salas.

No puedo omitir los textos con los que empieza y termina el documental, por supuesto de la autoría de Jorge Riosse, el personaje de esta historia y declararme completamente de acuerdo con ellos.


PERFORMANCE

Cuando se ama
No se razona:

Cuando se razona
parece que no se ama

Cuando se razona después de haber amado
Se comprende porque se amaba

Cuando se ama después de haber razonado
Se ama mejor.

Jorge Riosse

Todos los sufrimientos del corazón provienen de que

• Amamos para recibir y no para dar
• Para poseer y no para mejorar
• Para absorber y no para inmortalizar.

Jorge Riosse

martes, 24 de noviembre de 2009

TE EXTRAÑO

Extraño tus ojos de tierra y lluvia
y la luna menguante de tu boca
y tus manos limpias
y tu cuerpo en mi tiempo

Me extraño contigo
vaciándome de recuerdos
en un arrullo de silencios

Extraño la ceguera de nuestras penas
las ramas de los árboles girando desde la ventana
el amanecer, que no fue amanecer en la playa
y las letras en la arena que se marchan

Extraño la noche mirándonos con los ojos abiertos
y tu cabeza soñándome
mientras las horas
a veces navajas / a veces cielo

Extraño sentarnos en la banca a que pase el tiempo
y a los otros mirándonos y mirándonos…
Extraño nuestros cuerpos confesos
la necedad de nuestro destino
los días de búsqueda y nuestro encuentro.

Sandra Vidal.D. R. ©

PRIMERO SOY


Buscaba de la madrugada las tres caras
de aliento del vértice divino

Sumisa el alma de agua
volcaba las miradas con el brizar
pretencioso del viento

El siglo pálido de aurora
desterró las evocaciones inmensas del juicio
en el vapor de los días,
con el albor alado de las estrellas

Pensé de noche en la palma de la muerte
y miré la cintura agitada de los mares
y el abrir rítmico del cielo
que permitía subir y bajar por el delgado
resplandor del tiempo
¡Que grato el serenar de las pasiones!
¡Que gloriosa la ascensión del entendimiento!

La piel llorosa descansó en la tierra
se reservó a ella
era de ella
Cuando, como luminosa ave subió
al templo abierto llena
de latidos.

Sandra Vidal.D. R. ©

EL ARBOL


En la esquina de cada corazón hay un árbol;
en la infancia arbusto de hojas verdes con lunares de agua,
luego las ramas maduran
y el tronco despierta en charcos de flores

Pasa el tiempo
y el árbol antiguo…
La mano del viento deshoja sus ramas
que caen como el llanto incesante de un niño

Calladamente, torcido en desánimo
se mantiene hundido en la tierra
La piel rugosa y ceniza del árbol…

Y yo me pregunto,
¿Dónde quedo aquella verdad?
sueño de infancia,
olor verde de los días que amé.


Sandra Vidal.D. R. ©

Encontrar El Sitio


Volver a comenzar como lo hice conmigo hace un lustro,
volver a mirar y mirar de nuevo;
encontrar El Sitio.

Volver a comenzar,
buscar al aliado;
y no tocar lo que no se toca


Volver a comenzar,
encontrar al que sabe;
y regresar a responderme


Volver a comenzar
Estar adentro
y dejar que los ojos hablen.

Sandra Vidal.D. R. ©

MUJER

Te tiendes en los días,
ligera,
con tus labios tibios,
con tu cuerpo de miel

Y haces que los años parezcan
vanos
Y yo te miro,
como miro el cielo,
descalzo con los pies en la tierra.

Sandra Vidal.D. R. ©